Banquete O’clock

Influencias internacionales condimentando los platos de raíces más antiguas. Nada falta en la cocina de las islas del norte.

Txt: Belén Gonzalez Mazza
Ph: Gentileza The Clove Club y Arcade

 

La cocina británica puede describir al Reino Unido en tres pasos: una entrada cosmopolita sazonada con importaciones de todo el mundo; un tradicional y reconfortante plato principal de autóctono sabor a campos castaños y ocre; y un lujoso postre, fino y delicado. Los ancestros de la cocina son el pan, el queso, las carnes asadas y los pescados, que en su versión ‘fast food’ dieron origen al popular “fish&chips”. Pero también cada país deja ver su personalidad en las delicias distintivas de cada región.

En Inglaterra reina el Roast Beef. Se trata de una carne asada a elevada temperatura, dorando su superficie y dejando un jugoso interior. Su acompañante por excelencia, el Yorkshire Pudding, son bollitos de harina de trigo que se bañan con salsa de carne, aunque también es popular acompañar la carne con verduras cocidas y papa. Un sabor moderno de la comida tradicional inglesa se puede encontrar en The Clove Club, en Londres. Sus creativos platos varían constantemente en un desfile de combinaciones que hacen brillar ingredientes locales que en otras manos pasarían desapercibidos. Es un ‘must’ probar el Buttermilk Chicken con su creativa y meticulosa preparación que incluye agujas de pino.

Conocido por su ganado ovino, en Gales la estrella es el cordero. Una elección popular es comerlo asado con salsa de menta fresca, aunque también los pescados y mariscos reclaman protagonismo en las zonas costeras.

Y en las bandejas de Escocia, por supuesto, encontramos el célebre -y a veces incomprendido por los visitantes- Haggis. Este plato hecho a base de tripas y asaduras de cordero con avena y verduras, solía ser el plato de los pobres, ya que optimizaba partes del animal que de otro modo serían desperdiciadas. Revelados sus ingredientes y preparación, no suele abrir el apetito de los turistas. Pero los menos aventureros querrán darle una oportunidad siguiendo la recomendación de un restaurante que redime al haggis de todo prejuicio. Se trata de Arcade, un pintoresco pub en el corazón de Edimburgo que sirve haggis en dos deliciosas e innovadoras recetas con la opción de bañarlas en salsa de whisky, tocino o pesto. Las suculentas capas de su Robert Burn’s Famous Haggis harán olvidar el comensal cualquier reparo anterior hasta el último bocado. Arcade ofrece una auténtica experiencia escocesa en un acogedor entorno, donde se pueden probar también los más refinados whiskies y cervezas locales.

Cada tierra tiene su particularidad, pero el indiscutido denominador común a todas es su cultura de pub. En el reino donde siempre es buena hora para una pinta, son expertos en materia de bebidas. Sus famosas cervezas de fermentación alta -‘ale’- tientan a locales y visitantes a toda hora, mientras que en meses más cálidos se suman a las barras, el licor Pimm´s y los shandys (limonada con cerveza). Pero ya sea por una cerveza, una sidra o la combinación de ambas -el Snakebite-, en los pubs se percibe una hospitalidad especial donde todos se sienten bienvenidos. Entre músicos, partidos de fútbol y fiestas, son un lugar de encuentro por excelencia. No se podría esperar menos de un lugar donde un mismo término es utilizado para brindar y saludarse. ¡Cheers!

 

 

+info_

 The Clove Club:
www.thecloveclub.com
Arcade, haggis and whisky pub:
www.arcadepub.co.uk