Bares bajo cero

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Ir a tomar un trago a un sitio totalmente helado suena a una experiencia nada grata. Sin embargo, esta propuesta es furor en las principales capitales del mundo, donde los ‘ice bars’ se suman a la movida nocturna.

Txt: Daniela Hegouaburu
Ph: Gentileza bares
 

Entrar en un bar donde hacen cinco grados bajo cero, todo cubierto con capa, gorro y guantes para tomarse un whisky, es una experiencia única que hay que vivirla. Al menos alguna vez en la vida.

No importa donde sea: la urbe más cosmopolita, los glaciares, la selva o hasta el desierto. Cualquiera de estos escenarios ofrecen su versión de bar de hielo donde lo que importa no es tanto la propuesta en materia de tragos y bebidas, sino el ambiente que lo rodea.

La arquitectura y el diseño en estos espacios rompen con todo lo visto hasta ahora y desafían los límites al construir todo el mobiliario, la decoración y hasta los objetos en hielo. Tallas artesanales de vasos, esculturas de gran tamaño y muchos detalles aplicados a la clásica estética de bar, son las ‘vedettes’ del Ice Bar, una categoría que comenzó hace una década en los países nórdicos (donde si hay algo que sobra es hielo y frío).

Haciendo un recorrido por los reductos más famosos, está claro que la ciudad donde se encuentran les da un encanto especial y los hace diferentes. Además las propuestas son diversas y cada cual tiene su atractivo particular.

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Donde todo empezó

El famoso Hotel de Hielo en Suecia fue el puntapié inicial que demostró que el hielo es una perfecta estructura para una construcción y que si allí habitan los esquimales, también puede hacerlo cualquiera. Está ubicado a unos 200 km en el interior del Círculo Polar Ártico, en una pequeña aldea llamada Jukkasjärvi. En 1989, durante una exposición de esculturas artísticas, se hizo una iglú que fascinó al público y la idea avanzó hasta convertirse en un hotel donde se duerme sobre una cama de hielo, y las paredes y muebles también están hechas de este material natural. La aventura se derrite en primavera y vuelve a comenzar cada invierno, cuando se cortan bloques de hielo extraídos del río Torne para que constructores y artistas procedan a preparar la estructura que da forma al impactante hospedaje.

Este escenario era el ideal para albergar también su Ice Bar Jukkasjärvi, que sí es permanente porque está dentro del Centro de Exposición Artística. Allí el hielo nunca se va, ni siquiera en la temporada de verano con 100 días de sol a toda hora. El dato más curioso es que el piso está nevado y cada año se convoca a exitosos escultores del mundo para que plasmen su arte tanto en una suite del hotel, como en los rincones del bar.

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Absolut bares

Algunos de los Ice Bar más famosos fueron impulsados por marcas premium de bebidas como Absolut Vodka, que trascendió las fronteras suecas para imponerse en esta tendencia. Ya cuenta con bares en Londres, Milán, Tokyo, Copenhague y Shanghái, entre otras ciudades. Una incursión que también hizo Grey Goose con Sub Zero Montreal en Canadá.

El más célebre es Absolut London Ice Bar, ubicado muy cerca de Picadilly Circus, e incluye una gran muestra de arte y diseño interior realizado por artistas canadienses y suecos, que son expertos en la técnica de la escultura en hielo. Además, el material permite jugar con la iluminación, ya sea toda en blanco, en colores fosforescentes o en azul, que le da esa atmósfera gélida tan especial. Entre sus excentricidades, se destaca la barra con forma de camión, una escultura de piña gigante y el hecho de sólo utilizar agua importada directamente del río Torne, en Suecia, que es la más cristalina del mundo y principal materia prima de su vodka originario.

Hielo para el calor

Los bares de hielo nacieron en lugares fríos, donde es mas fácil mantenerlos sin tanta necesidad de máquinas refrigerantes. Pero también se los ha concebido como un refugio para el verano, el sitio ideal donde refrescarse naturalmente.

IceBarcelona es el primero y único en la playa, donde cambia 50 grados el termostato en tan sólo segundos. Se necesitan unas 25 toneladas de hielo para sustentarlo, que con el tiempo va perdiendo definición debido a la alta temperatura exterior que ingresa con cada portazo y por eso mismo exige renovación anual. Lo que nunca cambia es su pequeña replica de la Sagrada Familia, el infaltable retrato para recordar que aún entre tanto hielo, se está Barcelona. La visita, al igual que en todos los Ice Bars, es de 45 minutos máximo, cuando ya el frío llega a los huesos. Para remediarlo, una terraza con vista al mar invita a estirar la estadía por más tiempo frente al Mediterráneo.

Aún más caluroso es el desierto en Medio Oriente, que tiene su bar refrigerado en Dubai. Chill Out Lounge es sensación en medio del paisaje árabe, y llama la atención por su increíble diseño interior entre hielo, vidrio y acero, donde el mobiliario está acompañado de pieles al mejor estilo esquimal y siempre se ofrecen campera, guantes y gorro a los valientes que ingresan. Como en este país no se bebe alcohol, la propuesta es sólo de cafetería, con el chocolate caliente a la cabeza. Un detalle no menor porque permite llevar niños.

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El toque argentino

La tendencia Ice Bar también llego hasta Sudamérica, con algunas experiencias en Chile (Antartic en Viña del Mar) y Argentina, en la selva misionera de Iguazú o en Calafate con GlacioBar Branca dentro de Glaciarium, el centro de interpretación de los Glaciares, una parada obligada para disfrutar de un fernet bien helado. Pero sin duda, el IceBariloche, situado en pleno centro cívico, tiene la propuesta más completa.

Este inmenso bar es una puesta e idea totalmente local, ya que se diferencia de sus pares en que la permanencia adentro es ilimitada, se puede entrar y salir del espacio ‘ice’ sin restricciones. Además, al lado, y formando parte del mismo lugar, está el bar seco al estilo clásico, donde un DJ ambienta la noche y la expendedora de Jägermeister (una de las pocas que hay en el país) saca el trago del momento en vasos de hielo perfectamente torneados.

Solo cierra tres meses durante el año para renovarse. Entonces, cada vez que se visita el lugar, cambia radicalmente su apariencia. Hoy el diseño homenajea a los bosques de arrayanes con grandes esculturas. Sin dudas, una propuesta tentadora que se ofrece como una excursión más de este destino tan visitado en invierno y verano.

 

Disfrutar de un trago y divertirse con temperaturas bajo cero, pasó de ser una moda a una propuesta muy concreta que las personas eligen en cualquier lugar del mundo. Las posibilidades que brinda el hielo son infinitas y esta es una gran forma de experimentarla en carne propia, sintiéndose por un rato, un esquimal en su propio hábitat.

 

+info_

www.icebarcelona.com
www.facebook.com/IceBarilocheOfficial
www.icebarlondon.com
www.chilloutindubai.com
www.icehotel.com

 

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