Wine movies

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El séptimo arte también se ha inspirado en el vino a la hora de contar ficciones y retratar las realidades que hacen a esta industria. Una manera de acercarse a este universo mostrando países, formas de producción, el trabajo de enólogos o ‘sommeliers’, y por sobre todo, la pasión por la vid que los mueve a crear tan noble producto.

Txt: Daniela Hegouaburu
Ph: Gentileza Cactus Cine

Vivimos en una era netamente visual, y en este contexto, la industria del vino se vale casi enteramente de los recursos estéticos para hacerse conocer. Todo nos entra por lo ojos, nos conquista en su apariencia. Sin embargo, y paradójicamente, el vino como tal, requiere de una utilización mucho más profunda de los sentidos, el olfato y el gusto en primer plano. Pero la forma en que lo vemos es como lo conocemos y lo elegimos. De ahí que existan tantas campañas de marketing y diseños de etiquetas buscando atraer hasta al más corriente consumidor.

El cine como recurso no escapa a este paradigma y nos ayuda a comprender mucho más sobre esta bebida milenaria. Es la mejor forma de situarnos en la hermosa Toscana o en un exclusivo Château de Borgoña, imaginar por un momento el privilegio de estar en la vendimia o probar el mosto en sus primeros estadíos, ser parte de la magia de hacer un vino. También podemos espiar a los grandes artistas que cuidan celosamente el caldo y el arduo trabajo que supone hacer un gran vino, al igual que cuidar la vid en el campo.

Desde ese momento, tan cargado de romanticismo, al de estar frente a una botella a punto de beberla, hay varios actores más que son decisivos en esta cadena y cuando los conocemos, podemos enamorarnos un poco más del vino. Las imágenes son la poesía perfecta para llevarnos a este fantástico mundo, sobre todo si es a través de un documental o de una historia de amor inmersa en este escenario. Para recorrerlo, entonces, proponemos una serie de imperdibles del cine que nos trasladan a los rincones donde crecen las uvas para comprender sobre esta cultura desde sus orígenes a lo que sucede hoy con el mercado.

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De argentina para el mundo

El camino del vino: en 2012 fue presentada en todos los festivales importantes esta ópera prima de Nicolás Carreras. Una comedia dramática sobre un ‘sommelier’ que llega a Mendoza para participar en el “Masters of Food and Wine” (evento importantísimo que da cita a los mejores), y allí sufre la paradoja absoluta de su carrera. Charlie Arturaola, el protagonista en la ficción y en la realidad, pierde por completo el paladar, y su mundo y prestigio se derrumban. Para recuperarlo emprende un viaje a través de su origen pueblerino (es uruguayo), hacia el vaso de vino en la mesa familiar, despojado de toda pretensión de sofisticación que tanto abunda en su ambiente. Y por esta senda va hacia el encuentro consigo mismo. El ‘winemaker’ Michel Rolland lo anima a seguir este camino tan lejano y olvidado: el que ha separado a muchos críticos de vino no sólo de los productores, sino también del modesto aficionado. Con muchos toques de comedia, el protagonista, se encuentra siguiendo los consejos del chef Donato de Santis, para recuperar el paladar.

Las aventuras de Charlie no terminan en esta película, siguen en El duelo del vino, próxima a estrenarse. En la segunda parte, el ‘sommelier’ pasa de perdedor a superhéroe con los sentidos más despiertos que nunca y un paladar sobrehumano (puede adivinar hasta la temperatura de cosecha de las uvas), intentando recuperar su prestigio y además, a su mujer.

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El vino en la ficción

Entre Copas (“Sideways”), año 2004: es la emblemática película que volvió a poner de moda el Pinot Noir. Esta comedia dramática, basada en una novela, narra la historia de dos amigos de personalidades opuestas que hacen un viaje al pueblo de viñedos de Santa Bárbara en California antes de la boda de uno de ellos. Allí, lo mejor de los vinos californianos sale a relucir y entre copas descubren el amor y algo que también los une, la afición por los vinos.

Un buen año (“A good year”), año 2006: bajo la dirección de Ridley Scott, protagonizada por Russell Crowe y Marion Cotillard, esta comedia romántica lo tiene todo. El paisaje idílico que rodea a un ‘château’ francés y el redescubrimiento de su interior, que lleva a un exitoso y excéntrico millonario londinense a dejar todo atrás. Su intensa historia de amor con la bonita chica del pueblo nos enseña sobre la tradición francesa y sus delicados vinos.

Guerra de vinos (“Bottle shock”), año 2008: es el relato de una historia verdadera sobre cómo los vinos del nuevo mundo (California) desbancaron a los europeos, cambiando para siempre el paradigma. La comedia es la excusa perfecta para narrar el momento en que el vino moderno derrota al clásico francés en una cata a ciegas. Todo comienza con Steven Spurrier, un vendedor de vinos arruinado viajando a Napa Valley para buscar concursantes y nuevos sabores. En el camino se encuentra con Jim Barret y su hijo Bo, los propietarios de una magnífica bodega y todos juntos llevan a cabo el plan para dar el batacazo en el concurso más prestigioso.

El vino desde adentro

Somm, año 2012: documental canadiense que nos muestra cuál es el papel de los ‘sommeliers’ como embajadores del vino y cuan sacrificado es llegar allí. Esta película sigue a cuatro profesionales del rubro en sus preparativos para rendir el examen de Master Sommelier. Una prueba casi imposible que mantiene en vilo a estos jóvenes durante muchos meses estudiando todo lo relativo al vino para someterse al escrutinio de jueces despiadados que pueden hacer preguntas tan difíciles o absurdas que harán mucho más complicado este logro.

Un año en la Borgoña (A year in Burgundy), año 2013: retrato perfecto del rincón más emblemático del vino, la Borgoña francesa, un terruño único lleno de recovecos, laderas pronunciadas, planicies de suelo calcáreo y un río generoso que humedece las parcelas a su vera para que crezca la vid con la que se elaboran los vinos más famosos. A través de Martine Saunier, una profesional que selecciona vinos para vender en Estados Unidos, comienza un recorrido por estos terruños tan pequeños y únicos. Durante un año, Matine visita a los mejores productores de esta zona, en bodegas muy pequeñas y antiguas, incluso una abadía reconvertida en ‘château’ donde los mejores exponentes son Chardonnay y Pinot Noir.

Las cuatro estaciones del año están en este documental, comenzando con las plantaciones de primavera, los veranos de calor y lluvias torrenciales, llegando al mejor momento en la vendimia, donde se lucen en su manera tan artesanal de cosecha y al final, el otoño e invierno, momento de trabajo pleno de los enólogos controlando los mostos.

 

El mercado manda

Red Obsession, año 2013: este documental australiano es un retrato muy actual de cómo el vino se ha convertido en un objeto de lujo y el papel de China como el mayor consumidor y comprador. Las narraciones de Russell Crowe se complementan con entrevistas a enólogos, críticos, productores y coleccionistas, todos ofreciendo su perspectiva y relación con el vino desde su lugar. Comienza en un viaje por Burdeos, cuna de los mejores vinos, hasta China, donde hay personas dispuestas a pagar sumas millonarias por una botella. La burbuja entorno al vino es tal que se plantean cuestionamientos a la industria, los sobreprecios y el porqué de la “vinomanía” surgida en el gigante asiático.

 

Recorrer los países productores con sus diferentes vinos, climas y procesos a través de las películas, es la mejor manera de adentrarse en este mundo tan complejo. El cine, entonces, resulta un recurso perfecto para contar sobre el vino mediante la ficción, una historia de amor, una investigación o hasta una comedia de enredos. Estas siete, son películas básicas para entender y aprender, generadas por los propios países viticultores que promueven su industria cultural con los temas que forman parte de su economía y cultura.

 

 

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