Refugios de alto vuelo

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Ocultos en espacios salvajes como frondosas selvas, bordeando el mar o en un bosque de cuento, los hoteles en árboles se instalan como una gran opción para viajeros aventureros que no le temen a las alturas y disfrutan durmiendo en plena naturaleza, alejados del persistente zumbido de la modernidad. En esta nota, un recorrido por cinco propuestas fascinantes alrededor del mundo.

Txt: Bea Vilá Bertrán Ph: Gentileza hoteles

La construcción de un hotel en copas de árboles no es una idea nueva: el hotel brasileño Ariau Amazon Towers viene invitando a viajeros desde mediados de la década del ’80 a explorar la selva desde sus habitaciones. Pero el concepto floreció y hoy se pueden encontrar por todo el mundo: desde México hasta Francia, pasando por Tanzania y la lejana India. Se trata de una experiencia de viaje única que nos devuelve la sencillez de un espacio virgen en una época en la que proliferan los resorts masivos y cadenas hoteleras globales en las grandes ciudades.

Estas habitaciones ofrecen mucho más que unas tablas de madera clavadas sobre viejos árboles, ya que no escatiman en comodidad y diseño, aunque en total consonancia con el entorno que los rodea. Porque si hay algo que hermana a estos hoteles es su intención de no ser agresivos con el medio ambiente. Algunos de ellos no tienen luz eléctrica, utilizan velas y linternas para iluminar los cuartos de noche y sus baños son biodegradables, es decir, todos los residuos se utilizan para el compostaje.

A continuación, un periplo por los cinco de hoteles sobre árboles que BA MAG recomienda para una próxima aventura en alturas.

Playa Viva, Juluchuca, México

Cuando se trata de relajarse y mimarse, ¿a quién no le gustaría alojarse en una casa de árbol a orillas del mar? Ubicado a 35 minutos al sur del Aeropuerto Internacional Zihuatanejo/Ixtapa, pero asentado entre las majestuosas montañas de Sierra Madre y las aguas cristalinas de la costa del Pacífico, se ubica el complejo ‘eco-friendly’ Playa Viva. Lo componen 200 hectáreas y la mayoría forma parte de una reserva natural privada que incluye un estuario, un sitio arqueológico azteca, un santuario de tortugas, una zona forestal y un variado ecosistema de vida silvestre. Aquí los huéspedes podrán disfrutar de la belleza agreste virgen de México en un resort consciente del medio ambiente y del desarrollo de la comunidad local de Juluchuca.

Disponen de 12 eco-casitas de diferentes estilos y nivel ‘confort’. Varias de ellas se encuentran entre palmeras, que funcionan como pilares vivos y elevan los dormitorios a dos metros del suelo. Están completamente construidas con materiales sostenibles y se accede a ellas por una serie de escaleras, rampas y puentes. Cada eco-casita cuenta además con una sala de estar, una hamaca y una terraza para descansar o comer disfrutando de la vista al mar.

En cuanto a las actividades, hay clases de yoga, caminatas, buceo, pesca en alta mar, observación de aves y canotaje. También es posible ser voluntario en el santuario de tortugas o retribuir al desarrollo de la comunidad local participando de alguno de sus talleres. Además, está la opción de recibir masajes, así como tratamientos faciales y exfoliantes que usan materiales cosechados localmente.

Châteaux dans les arbres, Francia

Autodenominadas ‘châteaux’ (casas de campo en francés), estas seis cabañas de lujo construidas en árboles o sobre el agua, se encuentran en la comuna francesa de Nojals-et-Clotte. Son verdaderos castillos de madera que se elevan a cinco metros de altura. Sus diseños encajan en armonía con el paisaje que las enmarca: un frondoso bosque de robles.

En el interior, la madera define los ambientes, donde sillas y mesas llegan a parecer fósiles a punto de enraizar, y se observa el esplendor de la madera en toda su sencillez y complejidad. El Château Puybeton, ideal para parejas, dispone de gran confort para un disfrute sin límites, ya que incluye un spa de cromoterapia y una sauna finlandesa. Por su parte, el Château Hautefort es de tamaño familiar, cuenta con dormitorios con camas dobles, mini bar, cafetera, calentador de agua, albornoces, wifi, TV con ‘home theatre’, bañera de hidromasaje y un spa para 6 personas.

Para la cena, los huéspedes pueden optar por el pack enamorados -que ofrece ‘champagne’, platos gourmet y decoraciones románticas-, por el menú frío, el menú ‘bistrot’ o una cesta de degustaciones regionales. El desayuno se sirve en la habitación a través de cestas y un sistema de poleas. Para los niños resulta un lugar salido de un cuento de hadas.

Tranquil Resort, Kerala, India

Ubicado en el sur de la India, en plena selva tropical de la región de Kerala, Tranquil Resort forma parte de una finca privada de 160 hectáreas, en la que funciona una plantación de café y vainilla. El complejo tiene un albergue principal con ocho habitaciones bien equipadas y dos espaciosas casas en árboles: Serenetree Tree Villa y Tranquilitree Tree House, que miden 150 metros cuadrados y 175 metros cuadrados respectivamente; fueron construidas en madera y adornadas en un cuidado estilo rústico.

Desde sus terrazas se pueden ver las plantaciones de café y un bosque exuberante. Las comodidades incluyen cama king size, dos baños ‘en suite’, TV, receptor de satélite, mini nevera y cafetera. Se llega a las habitaciones a través de una pasarela inclinada con barandillas.

Los huéspedes pueden relajarse junto a la piscina, probar el masaje tradicional ayurvédico o hacer un recorrido guiado por las plantaciones de café y vainilla. Como dato de color, aseguran desde el hotel que es probable que los huéspedes se crucen en las cabañas con algún miembro de la familia de monos aulladores que viven ahí.

Cabane Lov’nid Spa, Francia

¿Quién no soñó de niño con tener su propia casa en un árbol? La Cabane Lov’nid Spa forma parte de la red Cabanes en L’Air que nace en 2006, de la pasión por la aventura y el descubrir un lugar a través del turismo ecológico. La red tiene el orgullo de ofrecer unas 250 casas en árboles y cabañas flotantes distribuidas por toda Francia, desde Provenza a Normandía. Los huéspedes podrán sentirse niños otra vez en estos refugios, y también disfrutar del silencio y la paz de un entorno natural.

Situada en la comuna francesa de Raray, en la región norte de Hauts-de-France, la cabaña Lov’nid Spa se eleva a unos seis metros del suelo. Dispone de un cuarto de baño con ducha, una sala de estar, una terraza con spa y mobiliario de jardín y una habitación con cama doble en otra plataforma en forma de cápsula futurista.

Cabanes en L’Air se esfuerza por desarrollar una red única de alta calidad. A través de su página web, los viajeros que se vean atraídos por una experiencia de regreso a la naturaleza pueden escoger la opción que mejor se adecúe mejor a sus necesidades. Con cabañas de capacidades que varían entre 2 y 9 personas, la red ofrece  escondites de ensueño para compartir entre amigos, en familia o en pareja. Cada semana añaden alojamientos que van incorporando a lo largo y ancho del país.

Chole Mjini, Tanzania

En la isla selvática de Chole, en Tanzania, se encuentra Chole Mjini, un refugio que se autodefine como un retiro y no como un hotel. Atrae, sobre todo, a un tipo específico de viajero que sabe apreciar los entornos que invitan a despertar los sentidos, en lugar de focalizarse en las comodidades predecibles de un hotel tradicional con servicio de habitación y aire acondicionado. Sus dueños, la pareja Jean y Anne de Villiers, quisieron crear el tipo de lugar que les hubiera gustado descubrir cuando aterrizaron ahí. “Queríamos que fuera un emprendimiento apropiado para el sitio y se mezclara con los arbustos, que esté abierto a la naturaleza pero que sea seguro. Decidimos vender los generadores y renunciar a las herramientas eléctricas”, asegura Jean.

Las siete casas-árbol aseguran intimidad con vista al mar y sin ventanas de vidrio de por medio. La mayoría tienen un segundo nivel para acomodar a los niños. Se llega a ellas a través de caminos de arena que zigzaguean a través de la vegetación natural.

Las actividades acuáticas son su máximo atractivo. Para satisfacer las inclinaciones de huéspedes de todas las edades ofrecen buceo, snorkeling, nado con tiburones, avistamiento de ballenas, navegación al atardecer o excursiones alrededor de la isla y visitas a sus pintorescos poblados. Los programas se definen a diario, dependiendo de las mareas. Por la noche los invitados se reúnen alrededor de una mesa iluminada con velas bajo las estrellas, junto al murmurante océano. Una fuerte influencia Swahili proporciona sabores delicados y deliciosos, junto al distintivo uso de la leche de coco. Al pescado de la cena lo capturan ese mismo día y todas las verduras se cultivan en la isla. Sin dudas, uno de los lugares más especiales de Tanzania, que brinda la posibilidad de descubrir África a través del ecoturismo.

En definitiva, estos cinco refugios en copas de árboles ofrecen un combo idóneo: naturaleza, diseño, sostenibilidad y lujo austero. Se consolidan como los alojamientos perfectos para romper con lo tradicional en lugares agrestes, desconectando a los visitantes de su vorágine del día a día y llevándolos a  disfrutar de la naturaleza como única acompañante.

+info_

playaviva.com
chateaux-dans-les-arbres.com
tranquilresort.com
lacabaneenlair.com
cholemjini.com

 

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