Música y arte tras la Cordillera

Música y arte tras la Cordillera

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Al sur de Chile, un teatro con arquitectura de vanguardia invita a vivir el arte en todas sus expresiones. Creatividad y educación son sus pilares. Pasen y conozcan esta joya, a orillas del lago Llanquihue…

Txt: Luisa Solazzi Ph: Gentileza Teatro del Lago

 

En la ciudad chilena de Frutillar, confluyen arte y naturaleza en una imponente construcción erigida en medio del bello paisaje patagónico. Se trata del Teatro del Lago, un centro artístico de excelencia, que promueve el desarrollo de la cultura y la educación a través de las disciplinas artísticas.

Con un largo camino de tradición cultural, la comuna de Frutillar se hizo conocida por las “Semanas Musicales”, un festival de verano que impulsó a la pianista y violonchelista Flora Inostroza a promover -junto al empresario Guillermo Schiess-, la construcción de este teatro para realizar conciertos, obras teatrales, ballet y cine. El proyecto, iniciado en 1998 con una inversión de 40 millones de dólares, fue tomando vida de la mano de los arquitectos Gerardo Köster y Gustavo Greene. En 2010 se concluyó la obra, inaugurándose la sala principal Espacio Tronador, con capacidad para 1200 butacas.

Inspirado en la arquitectura alemana de la región, el edificio está hecho con madera sobre baquelita y su techo es de cobre. Además cuenta con aislación térmica y acústica en su fachada y ventanas, para contribuir a la eficiencia energética, en armonía con el medio ambiente.

La apacible atmósfera del pueblo acompaña a la increíble acústica del teatro, lo que hace de este lugar, un espacio propicio para oír música. Gracias al aporte del especialista Karlheinz Mueller, los escenarios cuentan con las características técnicas que permiten que se presenten todo tipo de espectáculos con una muy buena acústica. Por su parte, el auditorio está compuesto por tres niveles y posee alrededor de 800 paneles acústicos.

Además del salón principal, el teatro tiene otros escenarios, como el Anfiteatro Lago Llanquihue, y diversos salones multiuso en los que se pueden realizar casamientos, conferencias, charlas, exposiciones y conciertos, entre otras actividades. Como si esto fuera poco, todos los ambientes tienen una vista única al paisaje que rodea al edificio. Los visitantes pueden contemplar, desde las terrazas, las cimas de los volcanes Puntiagudo, Osorno y Calbuco, que se alzan frente a la bahía de agua cristalina. O deleitarse con una comida en el café CapPuccini o el restaurant Mi bistró, para luego adentrarse en el sendero peatonal y admirar el lago, al mismo tiempo que respiran el espíritu de arte que envuelve este lugar.

“Al fundar Teatro del Lago, Guillermo Schiess buscó abrir un espacio digno para la música en el Sur de Chile y dejar una huella en nuestro país. Fue casi como un acto poético. El teatro tiene como norte unir educación y espectáculos con el objetivo de dejar una impronta en las personas a través del arte. Hoy, todos lo conocen y admiran por ser un centro artístico con fuerte compromiso hacia la comunidad, la educación y las expresiones artísticas de altísimo nivel”, explica Carmen Gloria Larenas, Gerente de Programación Artística y Comunicaciones de la institución.

 

Los mejores espectáculos

Con la inauguración del teatro, comenzó la primera temporada artística internacional de la Corporación Cultural Teatro del Lago. La programación incluyó a agrupaciones y artistas del extranjero como la Orquesta Sinfónica de Bamberg -considerada una de las mejores de Alemania-, la Compañía de Teatro Interactivo para niños italiana y el grupo de música de cámara Hyperion Ensemble de Salzburgo. Entre los reconocidos artistas que han pisado las tablas de este lugar figuran The King’s Singers, Paquito D’Rivera, Alfredo Perl, Verónica Villaroel, Luis Ortigoza, Mora Godoy, la Orquesta Sinfónica de Chile y el Ballet de Santiago.

Cada año se realizan más de 200 actividades artísticas y culturales para que tanto la gente local como los turistas puedan disfrutar de espectáculos de primer nivel en este entorno natural. Además, el teatro cuenta con un ensamble residente, compuesto por un cuarteto de jóvenes músicos de mucho talento que se unieron para formar un grupo de música de cámara. Ellos son Nicolás Faunes, flautista; Rodrigo Díaz, violinista; Carla Sandoval, pianista; y Pablo Silva, violonchelista. Se dedican a crear programas musicales y, también, a ejercer la docencia dentro del teatro.

 

Compromiso con la comunidad

“Si el mundo fuera claro, el arte no existiría”, decía el escritor francés Albert Camus. Es que el arte nos permite conocernos, expresar nuestro potencial y tomar contacto con cuestiones profundas de la existencia que no tienen una explicación aparente. Por ello, desde sus inicios, el teatro tuvo presente que el arte es esencial para el desarrollo personal. Y entonces comenzó a fomentar la labor educativa, brindando actividades que buscan complementar la formación escolar de niños y jóvenes.

En este marco, el programa EduVida permite a los alumnos escolares acceder gratuitamente a la presentación de una obra. La premisa es generar una interacción entre estos jóvenes y los artistas para que puedan conocer detalles y anécdotas de los espectáculos.

Por otra parte, en cada función, el teatro ofrece 30 butacas educativas sin costo para que los estudiantes conozcan el lenguaje de la música, el movimiento y la actuación dentro de una infraestructura ejemplar.

Durante todo el año, los salones del teatro organizan exposiciones gratuitas. Pinturas, esculturas, fotografías e ilustraciones de artistas chilenos y extranjeros completan el abanico de propuestas que ofrece este verdadero espacio cultural.

Música y arte tras la Cordillera

Semillero de artistas

La Escuela de las Artes Casa Richter –parte del teatro, claro- ofrece una variada gama de cursos de música, artes visuales, teatro y danza, a cargo de prestigiosos artistas. Entre estos, se destacan las clases de ballet, que están en proceso de certificación para formar parte de la escuela Royal Academy of Dance (RAD).

Para jóvenes profesionales, existen una serie de talleres, dentro de la Academia Internacional Teatro del Lago, que permiten a estos futuros talentos perfeccionarse en disciplinas como coro, ópera o música de cámara. Todos ellos finalizan con la presentación de un concierto, donde los alumnos exponen lo que aprendieron.

La escuela impulsa un programa de becas para aquellos que quieren estudiar, pero no tienen los recursos económicos. En este sentido, es fundamental el apoyo de empresas y personas que apadrinan a los estudiantes.

 

Cuando los últimos rayos de sol se esconden, el teatro se espeja en el lago y los sonidos de un concierto aún retumban en el alma de los espectadores. Así, la magia invade este sorprendente lugar que invita a descubrir el mundo del arte. Una visita imprescindible para todo viajero que se avecine a estas tierras patagónicas, del otro lado de la cordillera.

 

+info_

El teatro está anclado en la costa de frutillar, a cinco horas en auto desde Bariloche y se llega a través de la Ruta Internacional R225
www.teatrodellago.cl

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