“Todo estaba mal con ese falso ‘pulpo a la gallega’. Pulpo mezclado con calamares y brócoli: eso nunca se ha comido en Galicia. Ese pulpo era tan gallego como renacentista el edificio del Parlamento: en absoluto”, afirmó Vázquez.
Entre los invitados a su cena figuran el presidente gallego, Alfonso Rueda, y Suso Pereira, responsable de la asociación de cocineros tradicionales del pulpo.
En un correo electrónico de abril a eurodiputados y asistentes visto por POLITICO, Vázquez dejó claro que esto es más que una queja culinaria, señalando al sector pesquero de Galicia. “Tras la famosa falsificación polbo en la feria que descubrimos en la cantina, ha llegado el momento de volver a poner este sector en el punto de mira», escribe Vázquez. «En el espíritu de esta sagrada misión, es un placer invitarles a una auténtica experiencia gallega. justo.”
“Prometimos que en el Parlamento conocerían la receta tradicional y lo estamos cumpliendo”, dijo Vázquez a POLITICO, señalando planes para reducir la política pesquera.
“Galicia es la primera potencia pesquera de Europa y no podemos dejar de librar todas las batallas para que siga siéndolo”, añadió.
No es el primer estallido alimentario en las instituciones de la UE. La cantina del PE sirvió hamburguesas vegetarianas el día después de que los eurodiputados votaran a favor de prohibirlas, y en otra ocasión, los empleados del Banco Central Europeo protestaron contra una fuerte caída en la calidad del aceite de oliva que se sirve con las ensaladas del almuerzo.



