La medida alinea a Bélgica con los Países Bajos, que ya restringen los cigarrillos electrónicos únicamente al sabor del tabaco.
Un estudio holandés realizado por el Instituto Nacional de Salud Pública y Medio Ambiente (RIVM) sugiere que la política ha tenido un impacto: casi dos quintas partes de los usuarios redujeron su consumo, mientras que más de uno de cada cinco abandonó por completo.
La medida de Bélgica sigue a una recomendación de noviembre de 2025 de su Consejo Superior de Salud de reducir drásticamente los sabores permitidos, dando prioridad a la protección de los jóvenes sobre las preferencias de los adultos.
La prohibición se basa en medidas enérgicas anteriores. Bélgica fue el primer país de la UE en prohibir los vaporizadores desechables a finales de 2024 y endureció las normas sobre dónde se permite fumar y vapear, como parte de un impulso más amplio hacia una generación libre de humo para 2040. Otros países de la UE hicieron lo mismo, y Eslovenia ya adoptó una prohibición de sabores comparable en mayo de 2024.
Bélgica notificará ahora a la Comisión Europea y pretende que las normas entren en vigor el 1 de septiembre de 2028.



