Una segunda propuesta fortalecería significativamente los derechos de los pasajeros en viajes ferroviarios con múltiples operadores al introducir una nueva categoría de “boleto único”, que cubriría los viajes reservados en una sola transacción incluso cuando involucran a múltiples operadores y contratos de transporte separados.
Los pasajeros que pierdan una conexión debido a retrasos o cancelaciones en tramos anteriores del viaje tendrían derecho a ser desviados y solicitar reembolso, asistencia y compensación por todo el viaje, incluso si los tramos posteriores son con otros operadores.
Para evitar la elusión de las normas, se prohibiría a las empresas ferroviarias, a los vendedores de billetes y a los operadores turísticos dividir artificialmente viajes en reservas separadas cuando técnicamente podrían venderse en un solo billete.
La Comisión también quiere que los billetes de tren salgan a la venta antes. Los operadores ferroviarios deberán poner a disposición los billetes al menos cinco meses antes de la salida.
Además de las medidas específicas para el ferrocarril, el paquete incluye una tercera regulación más amplia sobre la llamada reserva multimodal, que cubre las plataformas digitales en el transporte ferroviario, aéreo, de autobús y acuático.
Esa propuesta impondría obligaciones de “visualización neutral” a las principales plataformas de reserva, exigiéndoles clasificar las opciones de transporte según criterios objetivos como precio, tiempo de viaje o emisiones, en lugar de acuerdos comerciales o colocación patrocinada.



