Japón se enfrenta a un aumento en los encuentros entre humanos y osos, lo que lleva a una escasez de su ‘Lobo Monstruo’, un robot impulsado por energía solar construido para parecerse a un depredador salvaje y ahuyentar a las plagas. Utiliza sensores de movimiento, luces intermitentes y ruidos fuertes para asustar a los animales. Cuando sus sensores infrarrojos detectan movimiento, la cabeza del robot se mueve de un lado a otro, mientras un LED azul parpadea rápidamente en su cola.
También incluye un altavoz con más de 50 clips de audio aleatorios para evitar que los animales se vuelvan insensibles a la amenaza. Desde 2025, los encuentros con osos han aumentado a más de 50.000 avistamientos en todo el país, con 13 muertes confirmadas y más de 200 heridos hasta el momento.



