Si Bolojan pierde la votación, dejará el cargo de primer ministro. El presidente centrista independiente, Nicușor Dan, iniciará entonces consultas con los líderes de los partidos para formar un nuevo gobierno de coalición, con un nuevo primer ministro.
En ese caso, una posibilidad es que la coalición entre los liberales de Bolojan y los socialdemócratas continúe pero con un nuevo primer ministro tecnocrático independiente, una opción que algunos analistas y comentaristas consideran probable.
El PSD ya ha dicho que está abierto a continuar la coalición con un primer ministro diferente al mando. Pero la mala sangre de esta crisis (los dos principales partidos gobernantes han intercambiado insultos) podría dificultar la tarea de arreglar las cosas.
La otra opción es que Bolojan gane la votación. En ese caso, o el PSD tendría que aceptar el pastel de la humildad o, más probablemente, Bolojan continuaría liderando un gobierno minoritario, lo que obligaría al PSD a oponerse junto a los nacionalistas de Simion. Algunos sospechan que este era el plan de Bolojan desde el principio, según Pîrvulescu.
¿Simion ganará poder?
Simion se mostró cauteloso sobre la posibilidad de asumir el cargo de primer ministro cuando POLITICO le preguntó la semana pasada, pero no lo descartó. Sobre el papel, sin embargo, esto parece imposible por el momento, sobre todo porque Dan ha dicho que no consentirá en nombrar partidos antieuropeos (léase AUR) para el gobierno.
La mejor apuesta de Simion sigue siendo ganar el poder en elecciones futuras, ya sea en las elecciones parlamentarias previstas para 2028 o en las elecciones presidenciales previstas para 2030. Una elección anticipada se considera improbable en general.



