Las quejas de los legisladores de la UE sobre las diversas indignidades del viaje mensual a Estrasburgo para la semana plenaria no son raras. Sin embargo, un eurodiputado obtuvo más de lo que esperaba después de una estancia en un hotel especialmente desalentadora, lo que le llevó a buscar tratamiento médico.
El legislador no identificado pidió ayuda después de “un caso de mala higiene… en un hotel durante una misión oficial”, según el acta de una reunión interna del órgano administrativo.
Las condiciones del hotel «indujeron al diputado afectado a buscar tratamiento en el servicio médico del Parlamento», según las notas de la reunión, que tuvo lugar el 29 de abril. La cuestión fue planteada por el diputado socialista Marc Angel, de Luxemburgo, miembro del órgano.
Ángel, que se negó a revelar la ubicación o el nombre del hotel, ni el eurodiputado afectado, dijo a POLITICO que planteó el caso como ejemplo para mostrar «la necesidad de establecer un procedimiento para manejar los problemas relacionados con la higiene que puedan surgir durante las misiones oficiales que involucren a diputados o colegas».
Un procedimiento de este tipo permitiría que las quejas de higiene se señalen rápidamente a la agencia de viajes del Parlamento y podría llevar a que los hoteles problemáticos sean eliminados de las opciones de alojamiento ofrecidas a los legisladores.
El hotel estaba en Estrasburgo, donde se reúnen cada mes legisladores, asistentes, funcionarios, cabilderos y periodistas para la sesión plenaria del Parlamento Europeo, según dos personas informadas sobre el asunto, a las que se concedió el anonimato para discutir el delicado incidente. Una de las personas dijo que el hotel no estaba incluido en la lista recomendada de la agencia de viajes.
Este episodio no es la primera vez que la adaptación de Estrasburgo coloca al Parlamento en un territorio incómodo. En 2021, el entonces presidente del Parlamento, David Sassoli, fue hospitalizado con neumonía después de contraer la enfermedad del legionario durante una estancia en un hotel de Estrasburgo. Sassoli murió en enero siguiente.
El último incidente marca otra nota a pie de página no deseada en el largo debate sobre la migración mensual del Parlamento entre Bruselas y Estrasburgo. El acuerdo, consagrado en los tratados de la UE, ha generado durante años críticas de legisladores que argumentan que es costoso, engorroso y perjudicial para el medio ambiente. Los auditores de la UE estimaron en 2014 que mantener el segundo escaño del Parlamento cuesta a los contribuyentes 114 millones de euros al año.
«El Parlamento espera que los alojamientos utilizados para misiones oficiales cumplan con los estándares adecuados de calidad, seguridad e higiene», afirmó un portavoz del Parlamento, que pidió el anonimato de acuerdo con las normas de la institución.
«Cuando se recibe una queja, es evaluada por los servicios competentes y, en caso necesario, planteada al proveedor de viajes y al hotel en cuestión para evitar que ocurran incidentes similares en el futuro», agregaron.

-1780466635797_d.png?w=238&resize=238,178&ssl=1)

