Heirlome de Stephanie Suberville, finalista del CFDA/Vogue Fashion Fund 2025, entra en una nueva etapa: la diseñadora ha dejado su segundo trabajo para dedicarse plenamente a su marca. Uno de los resultados de este cambio es que Suberville puede dedicar más tiempo a su oficio. “De hecho, terminé haciendo las muestras yo misma porque disfrutaba mucho trabajando con las manos”, afirmó entusiasmada.
No hay atajos en esta colección. El estilo de apertura, un top y una falda con lengüetas de tela colgantes que caen suavemente hacia el centro del frente, está construido con bandas de tela cortadas y cosidas individualmente. Y esas ni siquiera son las prendas más laboriosas de la colección. Cuando está extendido, un vestido fruncido sin tirantes con cordones consta de 12 yardas de tela. La muestra tardó tres días en realizarse; las siete horas fruncidas.
De acuerdo con diseños anteriores, Suberville utilizó borlas y trabajó con sus colaboradoras habituales, Madres y Artesanas Tex, en tejidos. Llamó al patrón de esta temporada «miel» por sus formas de panal. La colección presenta dos criaturas; Las abejas de Heirlome no van acompañadas de pájaros, sino de una serpiente. Salió de la imaginación y de las manos del artesano Luis Manuel Morales, quien le dijo a Suberville que asociaba al reptil con la moda porque muda su piel para adoptar una nueva apariencia. En su cultura Purhépechan, una serpiente tiene connotaciones positivas, siendo símbolo de renacimiento y fertilidad. Oportunamente, Suberville colocó capas de organza transparente (una especie de piel) sobre una falda con el estampado.
Dejando a un lado la sinuosidad, Suberville tiene una hermosa manera de trabajar con la geometría, transformando líneas rectas en lánguidas cortinas basadas en cortes y tensiones. Una impresionante columna roja con un aire de diosa encajaría muy bien en la sección clásica de “Costume Art”, la exposición actual del Costume Institute en el Met. “El vestido de debajo es en realidad un vestido completo y luego la parte superior es solo un cuadrado que ha sido pellizcado y drapeado”, explicó. La simplicidad natural del efecto contradice el ingenio de la construcción.


