Cualquier aumento requeriría la aprobación de los miembros de la UE, que han pasado años discutiendo sobre el mecanismo extrapresupuestario del bloque para financiar la asistencia militar. El primer ministro húngaro saliente, Viktor Orbán, pasó años bloqueando los esfuerzos por liberar efectivo para los reembolsos del EPF, y en el pasado Francia y Alemania también han planteado objeciones por motivos técnicos.
Kallas enmarcó el aumento de efectivo como parte de un esfuerzo más amplio para fortalecer a Moldavia contra la presión rusa. «Moldavia sigue atrapada en la guerra híbrida de Rusia», dijo, señalando los ataques a la infraestructura energética y las repetidas incursiones de drones rusos en el espacio aéreo moldavo.
Un nuevo sistema de radar financiado por la UE ya llegó al país, añadió, ayudando a Moldavia a mejorar la detección de drones rusos cerca de sus fronteras.
La propuesta del EPF profundizaría significativamente la relación de defensa de la UE con Chișinău. En 2024, Moldavia se convirtió en el primer país no perteneciente a la UE en firmar una asociación de seguridad y defensa con el bloque.
«Moldavia ya pertenece a la comunidad europea», dijo Kallas el viernes, añadiendo que Bruselas pronto acogerá una segunda cumbre UE-Moldavia, aunque aún no se ha anunciado ninguna fecha.



