El PP está en la oposición a nivel nacional en España y en las encuestas supera al Partido Socialista del primer ministro Pedro Sánchez de cara a las elecciones nacionales del próximo año.
Con el PP muy por delante en las encuestas durante toda la campaña andaluza, la principal pregunta antes de las elecciones era si Moreno sería capaz de asegurar su segunda mayoría consecutiva en la región, la más poblada de España. Con el 99,8 por ciento de los votos escrutados, el PP está en camino de asegurar 53 escaños en el parlamento de 109 escaños, una pérdida de cinco escaños.
Moreno es la figura principal del ala moderada del PP. La pérdida de la mayoría de su partido, aunque por un estrecho margen, es un duro golpe para quienes veían su política centrista como un modelo potencial a seguir por el liderazgo nacional en las próximas elecciones generales, previstas para 2027.
Moreno había hecho un llamamiento a los votantes socialistas conservadores y moderados para que acudieran a las urnas para garantizar una mayoría que, según él, proporcionaría a la región una estabilidad continua. Durante la campaña también criticó al gobierno central por un accidente de tren que mató a 46 personas cerca de la ciudad de Córdoba en enero.
Mirando hacia la izquierda, el partido de Sánchez también tuvo una mala noche, registrando su peor resultado histórico en Andalucía, que solía ser su mayor bastión electoral. Obtuvo 28 escaños, frente a los 30 de hace cuatro años, y los partidos de su izquierda obtuvieron buenos resultados.
Adelante Andalucía, a la izquierda de los socialistas, logró avances sustanciales para ganar ocho escaños, por delante de la coalición de izquierda Por Andalucía, que obtuvo cinco.



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