Mitchell no ha sido terrible en esta serie. Está promediando 26,0 puntos y 3,0 robos por partido. Sobre el papel, sus números han sido claramente mejores que los de Harden, pero tampoco han sido lo suficientemente buenos como para que Cleveland avance.
En primer lugar, dispara un 32,1 por ciento desde tres y un 68,8 por ciento desde la línea. Su bajo promedio de asistencias es en parte el resultado de malos tiros de sus compañeros de equipo, pero 2.7 asistencias tampoco son suficientes (especialmente cuando la creación de Harden se ha desplomado por un precipicio). Y su defensa tampoco ha sido mucho mejor que la de Harden.
Sin embargo, el mayor motivo de crítica tiene que ser el desempeño de Mitchell en los momentos más importantes de los juegos. Era casi inexistente en la ofensiva cuando los Knicks borraron ese déficit de 22 puntos en el último cuarto en el Juego 1. Y durante toda la serie, promedia 5.0 puntos y 0.3 asistencias, mientras dispara un 20.0 por ciento desde el campo en los últimos cuartos.
La actuación ha sido lo suficientemente aburrida como para preguntarse si Mitchell, particularmente con el salario que podría cobrar, tiene sentido para el futuro a largo plazo de los Cavs.
A menos que se produzca un regreso milagroso, Cleveland tendrá que pensar mucho antes de pasar a una nueva era sin Mitchell en esta temporada baja.



