Los conservadores tampoco están contentos
Este es un resultado amargamente decepcionante para Moreno. Si bien el PP confirmó su dominio general en Andalucía, ganando en las ocho provincias, la pérdida de cinco escaños y su mayoría parlamentaria por un estrecho margen es un duro golpe. “Es una victoria abrumadora, pero no suficiente”, dijo José Manuel Trujillo, politólogo de la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla. Trujillo atribuyó en gran medida la pérdida de escaños a los votantes de izquierda y derecha del PP, que no habían acudido a las urnas hace cuatro años, pero que sí lo hicieron esta vez.
El presidente andaluz se ha convertido en la voz moderada más destacada del PP, marcando un camino centrista alejado del teatro madrileño. De cara a estas elecciones, el presidente de Moreno camino andaluz (“al estilo andaluz”) se estaba promocionando como una posible estrategia que podría replicar el líder nacional del PP, Alberto Núñez Feijóo, quien ha luchado por encontrar una posición clara en el espectro político.
Pero, como Moreno se queda corto, la atención se desplazará hacia el enfoque del otro barón regional de alto perfil de los conservadores, Isabel Díaz Ayuso, la presidenta de línea dura de Madrid. Ha conseguido una mayoría parlamentaria con un estilo muy diferente al de Moreno: mirando a su derecha y ocupando el territorio populista de Vox. Ayuso felicitó a su homóloga andaluza por su “derrota absoluta de Pedro Sánchez”, pero muchos verán esto como una reivindicación de su propio estilo intransigente.
Feijóo ahora tendrá que encontrar la mejor manera de aprovechar estos campos rivales en la preparación de las elecciones.
El partido de extrema derecha Vox está de celebración
Andalucía es la región donde el partido de extrema derecha tuvo por primera vez un impacto tangible en el panorama político español al ganar escaños en el parlamento de la región en 2018. Aunque solo obtuvo un nuevo escaño el domingo, lo que generó algunas especulaciones de que el partido podría haber alcanzado su techo electoral, Vox está listo para iniciar conversaciones con Moreno mientras busca formar una nueva administración, a menos que pueda lograr un acuerdo improbable con la izquierda.
Hasta ahora, Moreno ha dicho que planea gobernar solo, dado lo cerca que está de una mayoría. Sin embargo, incluso si no forma una coalición con Vox, se espera que intente conseguir el apoyo parlamentario del partido.



