El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, ha dicho que la competencia con China se ha convertido en un elemento central de casi todos los compromisos diplomáticos importantes emprendidos por Estados Unidos, lo que refleja la creciente importancia de la seguridad económica, las cadenas de suministro y el liderazgo tecnológico en la política exterior estadounidense.
Hablando ante el Comité de Asignaciones del Senado y el Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes, Rubio describió a China como el desafío estratégico a largo plazo más importante que enfrenta Estados Unidos. Sostuvo que décadas de integración económica habían creado dependencias que ahora plantean riesgos tanto para la seguridad nacional como para la resiliencia económica.



