Actualmente, no se permite que las mascotas pequeñas viajen en la cabina en la mayoría de los vuelos que ingresan al Reino Unido, y esa regla ahora está siendo cuestionada. Una petición cada vez mayor pide a las aerolíneas que cambien sus políticas y permitan que los animales permanezcan con sus dueños durante el viaje. La campaña ha llamado la atención gracias a Peggy, una perra que alguna vez fue considerada la más fea de Gran Bretaña. Su dueña, Holly Middleton, ha estado compartiendo sus experiencias de viaje para resaltar el problema. Más de 13.000 personas ya han firmado la petición, lo que demuestra un gran interés público.
Peggy, una cruz de pug y cresta china, ha viajado mucho e incluso apareció en la película de Marvel Deadpool & Wolverine. Si bien puede sentarse en la cabina en algunos vuelos de ida desde el Reino Unido, regresar a casa es mucho más complicado. Las normas actuales exigen que las mascotas viajen como carga, a menos que sean animales de asistencia o en vuelos chárter privados. Como resultado, muchos propietarios deben buscar rutas alternativas para volver a ingresar al país. Estos viajes pueden implicar combinar vuelos, trenes y ferries, lo que a menudo hace que el viaje sea más largo y estresante.
Middleton dice que el sistema parece inconsistente, ya que se permiten mascotas en la cabina cuando salen del Reino Unido, pero no cuando regresan. Ha tenido que viajar por ciudades europeas como Ámsterdam antes de tomar el ferry de regreso a casa. Según ella, todos los controles sanitarios y trámites necesarios ya se han completado con antelación. Por lo tanto, permitir mascotas en la cabina no introduciría nuevos riesgos. Los partidarios también señalan que varios otros países ya permiten animales pequeños en la cabina bajo estrictas condiciones. Sostienen que el Reino Unido debería seguir un enfoque similar manteniendo al mismo tiempo los estándares de seguridad.
No todos apoyan los cambios propuestos. Organizaciones como Allergy UK advierten de que los animales en la cabina podrían suponer riesgos para la salud de algunos pasajeros. En un espacio confinado como un avión, la exposición a mascotas puede provocar reacciones alérgicas graves, incluidos ataques de asma. A otros les preocupa cómo podrían comportarse los animales durante un vuelo, especialmente si se estresan o se inquietan.
El gobierno del Reino Unido ha reconocido que muchas personas quieren viajar con sus mascotas en cabina. Al mismo tiempo, destaca la importancia de estrictas medidas de bioseguridad y controles sanitarios en la frontera. Las regulaciones actuales están diseñadas para prevenir la propagación de enfermedades y garantizar que todos los animales que ingresan al país cumplan con los requisitos de seguridad. La petición debe alcanzar las 100.000 firmas antes de que pueda recibir una respuesta oficial. Hasta entonces, es probable que el debate continúe entre los viajeros, las aerolíneas y los responsables políticos.
La discusión llega en un momento en que viajar con mascotas ya se ha vuelto más complicado para los residentes del Reino Unido. Desde abril de 2026, los pasaportes para mascotas expedidos en el Reino Unido ya no son válidos para viajar a la Unión Europea. Los viajeros ahora deben solicitar un Certificado de Sanidad Animal para cada viaje. Este documento confirma que las mascotas cumplen con los requisitos sanitarios, incluidas las vacunas, pero añade coste y preparación extra. También hay que organizarlo antes de cada viaje, lo que puede llevar mucho tiempo.
Normas adicionales han aumentado aún más la complejidad de viajar con animales entre el Reino Unido y la UE. Las mascotas deben viajar con su dueño o llegar dentro de los cinco días, y existen límites sobre la cantidad de animales que se pueden transportar a la vez. Los viajeros también pueden enfrentarse a tiempos de espera más prolongados en las fronteras debido a los nuevos sistemas de entrada y controles. En conjunto, estos cambios han hecho que los viajes internacionales con mascotas sean más exigentes.



