Restaurantes extremos

Cinco rincones gourmet que prometen aventura, adrenalina y una exclusiva recompensa gastronómica a quienes se atrevan a visitarlos.

 

Txt: Carolina Enz
Ph: Gentileza de Soneva Kiri, Dinner in the Sky, Ithaa Undersea y Fangweng

 

Al momento de emprender un recorrido gastronómico, cada vez son más las personas quieren tener experiencias extraordinarias que ofrezcan el sabor de la aventura. Y en ese rubro, la gastronomía en alturas es una de las preferidas, pues estar cerca del cielo es un sueño que siempre ha fascinado a los seres humanos.

La primera parada del recorrido es, entonces, el Hotel Soneva Kiri en Tailandia, donde ofrecen una experiencia culinaria única: Treepod Dining. La propuesta consiste en disfrutar de un almuerzo o cena en una mesa dentro de una cesta de bambú, que se alza a cinco metros por sobre la antigua selva tropical KohKood.

Para acceder es necesario realizar reserva previa, ya que cuenta con una sola mesa. Luego, hay que subir a la copa del árbol a través de una tirolesa. Una vez ubicados, los comensales cuentan con un camarero personal.

Los representantes de Soneva Kiri explican al respecto: “La inspiración para Treepod Dining proviene del espíritu libre de la infancia que deseaba escalar lo alto de un árbol frondoso y encontrar refugio en medio de una construcción de madera sencilla, donde la imaginación se disparaba”.

La oferta gastronómica consta de una selección de vinos y delicias gourmet bajo el concepto de “placeres simples”: ofrece un abanico de platos frescos que incorporan arroces y cereales, especias, pescados como el salmón, frutas características como el mango y una amplia variedad de hojas verdes. Para acompañar las comidas, las opciones van desde una fina selección de Champagnes, vinos de Toscana y Burdeos, hasta aguas de coco y frutales.

Nuestro segundo ‘pick’ en este periplo es Dinner in the Sky, donde el condimento sorpresa es el vértigo. Es la oferta que redobla la apuesta de la aventura en lo alto, proponiendo una cena a cincuenta metros del suelo bajo el lema “el cielo ya no es el límite”.

Dinner in the Sky surge en 2006 a partir de la unión de Hakuna Matata -una agencia de comunicación especializada el placeres gourmet- y Group of Fun, una empresa dedicada a hacer instalaciones en parques de atracciones.

La novedosa modalidad radica en una plataforma que se alza hacia el cielo con el apoyo de una grúa. Allí, hay espacio para treinta personas, entre las que se cuenta al staff de atención y de seguridad. La comida se prepara directamente en las instalaciones, y algunas de las estrellas más brillantes de la gastronomía como Pierre Gagnaire, Marc Veyrat y Alain Passard tomaron lugar detrás de sus cocinas.

El servicio está disponible a lo largo y a lo ancho del planeta y ya lo han contratado en más de cuarenta y cinco países para celebrar más de 5.000 eventos en ciudades icónicas que van desde París a Las Vegas.

Según sus gerentes, todas las actividades emprendidas son mágicas debido a tres palabras de oro que rigen la empresa: exclusividad, seguridad e innovación. Dinner in the Sky es la posibilidad de una cena personalizada con los mejores productos y grandes chefs en cualquier parte del mundo. En Argentina se presentó de la mano de Latitud 33°, la marca de vinos varietales Premium, con una degustación de la firma acompañada de una refinada propuesta del chef Marcos Zabaleta.

La tercera propuesta vertiginosa se remonta a Hubei en China. Allí, el restaurante colgante Fangweng, situado en el Valle Feliz de Xiling Gorge, ofrece vistas impresionantes del paisaje natural cargado de acantilados, cuevas y bosques a aquellos valientes que se animan a visitarlo.

Para llegar al restaurante, los comensales deben recorrer un angosto pasillo de treinta metros de largo colgado de la ladera de un acantilado vertical, a cientos de metros sobre el suelo. En una de las tantas cuevas de la montaña, se encuentra el restaurante, decorado cálidamente con elementos del folklore chino como lámparas de colores y dragones.

Fangweng ofrece especialidades locales que realzan el sabor de los pescados de agua dulce, del pato, de la carne de cerdo y de los vegetales salteados. Un gran banquete gourmet con vistas en altura hacia el río Yangtze.

 

Menú bajo el agua

Localizado en Quezon –Filipinas-, Villa Escudero es un resort que cuenta con una atmósfera exótica, característica que obtuvo por su mundialmente famoso restaurante Waterfall, cuyo nombre hace referencia al salto de agua debajo del que se encuentra.

En la mayoría de los casos, acercarse demasiado a una cascada podría ser muy peligroso, pero no en Labasin Falls. Aquí, los visitantes dejan sus zapatos y tratan de ubicarse tan cerca de la cascada como sea posible.

El lugar invita a los comensales a degustar los platos populares de Filipinas mientras el agua fluye alrededor de sus pies. La oferta gastronómica comprende los sabores españoles fusionados con la cultura culinaria local, que incluye arroz, caldos, pollo y cerdo acompañados de verduras y frutas como el plátano. Los platos fuertes del lugar son la afritada de pollo, el pastel de yuca y el halo-halo -postre que se prepara con leche de coco y habas caramelizadas- .

Otra propuesta -también bajo el agua, pero con una impronta totalmente diferente- es la que encontramos en Ithaa Undersea, Maldivas; un exclusivo restaurante submarino de la cadena de hoteles Hilton, al que se accede por una escalera en la playa.

Calificado como el “restaurante más hermoso del mundo” por el New York Daily News en 2014, Ithaa se ubica a cinco metros por debajo de la superficie marina y ofrece vistas panorámicas de los jardines de coral vibrantes que lo rodean.

En Ithaa -que significa “perla” en Dihevi, la lengua de Maldivas- se sirve cocina europea contemporánea, dentro de la oferta de un menú fijo de seis platos para la cena y de cuatro platos para el almuerzo. El lugar también abre para cócteles a media mañana y se puede reservar de forma privada para el desayuno, y hasta para bodas y otras ocasiones especiales. Además, existe la posibilidad de convertirlo en una lujosa habitación privada.

El menú fijo, pensado para los paladares más exigentes, comprende platos de recepción como caviar con crema agria y blinis de papa; de entrada ofrece foie grass, carpaccio de langosta Maldivas, tartar de peces de arrecife y huevo poche de codorniz con revestimiento de maracuyá. Entre comidas, se sirven aperitivos de mandarina y de moras con hojas de albahaca que abren el apetito y limpian el paladar, y variedad de vinos y espumantes durante la cena.

De plato principal sirven filete legine acompañado de risotto de azafrán con champagne y espuma de beurre blanc -salsa blanca- o lomo de res con manzana, tortellini de hígado de ganso, papas y aguacate en salsa de vino tinto. Para terminar una lujosa cena, los comensales se encuentran con un postre a base de chocolate francés, praliné de chocolate blanco, caramelo salado y helado de mango.

Por la experiencia culinaria y su ubicación, los visitantes lo han catalogado en Trip Advisor como “algo que nunca olvidarás”, “mágico” y “un lugar para volver”.

 

Cuando “probar cosas nuevas” deja de ser una frase hecha y vacía, y la llevamos a la práctica, cada experiencia se puede transformar en una de las más extremas y legendarias que podamos tener. Aventurarnos por fuera de nuestra zona de confort también es un ejercicio que se practica bajo el agua, en el aire, escalando una montaña, trepando un árbol, a los pies de una cascada, o caminando por un precipicio para pedir un plato nuevo. ¡Bon appétit!

 

+ Info_

www.soneva.com
www.dinnerinthesky.com
www.villaescudero.com
www.conradhotels3.hilton.com